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lunes, 21 de marzo de 2016

Solucionado.

En verano, cuando me dio por enviar tantos textos a El Adelantado de Segovia (ya fueran noticias o artículos de opinión), mandé la noticia de El Sinodal de Aguilafuente. Me la publicaron, acortando bastante (subí la original aquí con unas pocas [muchas] fotos) pero con un fallo: no figuraba mi nombre sino el de otra persona. Maldición.
Pero bueno, fuera angustias porque ya está todo arreglado. He aquí el link:

http://www.eladelantado.com/noticia/provincia/218557/aguilafuente_clausuro_el_sinodal

lunes, 3 de agosto de 2015

Noticia El Sinodal de Aguilafuente, publicado en El Adelantado de Segovia.

Noticia El Sinodal de Aguilafuente, publicado en El Adelantado de Segovia.


Original:

El Sinodal de Aguilafuente

Este fin de semana, del 31 de julio al 2 de agosto, ha tenido lugar El Sinodal, en la misma localidad en la que fue impreso el libro que le da nombre a la fiesta: Aguilafuente. Pero antes de nada, déjenme contarles algo de su historia, pues al ser la primera obra impresa en España y la primera también en nuestro idioma castellano, honra merece.
Todo comenzó cuando un obispo se Segovia, Juan Arias Dávila, convocó El Sínodo ni más ni menos que en la iglesia de nuestra localidad, la de Santa María. Ahora bien, ¿a qué se debió dicha reunión? Muy sencillo, el obispo segoviano planeaba llevar a cabo una reforma que no sólo atañera a las autoridades religiosas, sino también a los laicos. Algunos dictámenes del pequeño (pues sus medidas no son más de 235x175mm)  pero importante libro son, por ejemplo, la prohibición a los clérigos de vestir de manera ostentosa o hacer obligatoria la asistencia de, por lo menos, un miembro de cada familia laica a las procesiones.
Por otro lado, la imprenta fue inventada, como todos sabemos, a mediados del siglo XV por el alemán Juan Guttemberg. Y, como no podía ser de otra forma, otro alemán, Juan Párix, llegó a España, concretamente a Segovia, con el invento a cuestas. De esta manera, el obispo anteriormente citado, Juan Arias Dávila, cogió a Párix por banda y decidió que su obra fuera la primera impresa en toda España en castellano, siguiéndola después en otros lugares del país, como Barcelona o Valencia.
Y ahora que ya sabemos la historia, procederé a mostrarles con palabras la fiesta, en mayor parte cultural, que se celebra cada año en honor al incunable (todo libro impreso durante el siglo XV) en el que aparecen las actas de la reunión eclesiástica celebrada entre el  1 y el 10 de junio de 1472. Así pues, este fin de semana, lo que más abundó fue, por supuesto, el gran repertorio de teatros, representados tanto en la calle como en lugares cerrados, que reviven los acontecimientos vividos en aquella época del siglo XV. Una gran perfección queda impresa en esta obras dramáticas, producto de todo un año de ensayos. Cabe destacar El Romance del Sinodal, La Curandera, Las Fabetas o El impresor clandestino, entre otros.
Los niños también jugaron un rol importante, pues en mitad del camino, la Comitiva medieval hizo una pausa para que éstos nos deleitaran con sus preciosas danzas del medievo en la Plaza de la Fuente. Después de este desfile encabezado por la nobleza y clero en la tarde del sábado, finalizó la jornada con la cena medieval por excelencia: cerdo asado.
Admirable era el ambiente que se vivía en la Plaza del Sínodo: con una taberna que ofrecía el típico pincho a la parrilla de El Sinodal; con el cerdo asándose durante todo el sábado; el sinnúmero de puestos artesanales a la par que medievales del mercado que adornaba la plaza; un barco que surcaba las olas de atrás a adelante para los más pequeños...
No faltaron tampoco visitas turísticas guiadas por la villa y al aula arqueológica de Aguilafuente, Cuentacuentos infantiles, la Ruta de las Tapas de El Sinodal o conciertos.
Este fin de semana, la villa de Aguilafuente, sin duda, ha conseguido retroceder en el tiempo.

Más fotos:



















































martes, 14 de julio de 2015

Carta al director: ¿avance o retroceso?, publicado en El Adelantado de Segovia

Carta al director: ¿avance o retroceso?, publicado en El Adelantado de Segovia


Hace unos días vi en una red social que se iba a llevar a cabo un trasplante de cabeza. El paciente ruso, Valery Spiridonov, estaba decidido a ponerse en manos de Sergio Canavero, un cirujano italiano que afirma que su proyecto sólo tiene el límite mental de la humanidad. Esta noticia me recuerda a una obra que tengo en mi lista de libros pendientes: El chico de perdió la cabeza, de John Corey Whaley. Y no, no trata sobre un chico que se enamora perdidamente de una chica. Es literalmente lo que el título reza, o en palabras técnicas: un trasplante de cabeza. Creo que no es un libro basado en hechos reales, así que supongo que será una especie de novela futurista (con todo respeto, pues aún sigue en mi lista). Pero precisamente por ese futurismo que emana de él lo hace más maravilloso aún, hasta ahora. Estamos hablando entonces de un libro "fantástico" que se ha hecho realidad. Dentro de poco veremos Nemos (Matrix) por las calles. Pero, igual que hay que mirar el lado bueno de las cosas, también deberíamos considerar lo malo. A nadie más que a mí le fascina y maravillan los avances, soy la primera que se queda ojiplática al volver a la pura realidad después de ver una foto de nuestros antiguos ancestros en blanco y negro. Pero también noto cierto desgaste en la sociedad. O bueno, más bien lo contrario, puesto que la tecnología de hoy en día no nos dejaría usar nuestro cerebro ni tres minutos si recurriésemos constantemente a ella. Como dice un buen amigo mío: "está bien tener el móvil a mano para echar un ojo a las lecciones de historia de 1º de Bachillerato, pero el problema empieza cuando preferimos poder tener esos conocimientos en un segundo en la pantalla antes que en la cabeza." Todo en exceso es malo. Todo.Una pena que ahora estemos rodeados de neandertales con iphones. ¿No sería mejor que intentáramos que la sociedad avanzara desde el punto de vista mental y ya no centrarnos tanto en la tecnología? No estoy menospreciando el avance material, sino el desequilibrio. Quizá el proyecto del trasplante de Sergio Canavero sea un tanto descabellado, pero su afirmación se gana mi veneración. ¿Acaso alguien sabe dónde está el límite?, ¿dónde un avance deja de ser bueno y comienza a perjudicar a la sociedad?Y tu, ¿avanzas o retrocedes?


Noticia: II Encuentro Folklorico, publicado por El Adelantado de Segovia

Noticia: II Encuentro Folklorico, publicado por El Adelantado de Segovia



Este pasado fin de semana, días 3, 4 y 5 de julio, ha tenido lugar el II Encuentro Folklórico de Aguilafuente, en honor a Santa Isabel.
En esta festividad han estado presentes todo tipo de actividades, desde las más teóricas, como la Conferencia de indumentaria Tradicional "Baúl de una alcaldesa" en el Salón del Ayuntamiento, por Juan Alberto Lucas Martin; hasta las más prácticas, en el amplio sentido de la palabra: las danzas folklóricas típicas de Lastras de Cuellar y Veganzones en el tablado de la plaza del Sínodo.
Pero ahí no se queda todo, pues las gentes de la villa de Aguilafuente también han hecho posible, gracias a las prendas guardadas de "las abuelas de sus abuelas" (dicho literalmente por la profesora de "Bailaló", Rocío Gómez Solís), una exposición de indumentaria tradicional, instrumentos y apeos de labranza en el Salón de Actos del Ayuntamiento. Fueron expuestos más de una treintena de artículos: un mantón de manila; dos monteras; dos siguemepollos; un traje completo de alcaldesa, con su montera, blonda, jubón, mandil, faltriquera y diversos relicarios; varias mantillas; dos trajes de novia; algunos cuadros del pintor Rafa de Miguel; capas; sayas; un sinnúmero de manteos y mandiles; la tradicional bolillera; la zorra de paloteos; trajes de hombre como una chaqueta de novio, un chaleco y pantalón de danzante y un fajín; y, por supuesto, los instrumentos folklóricos tradicionales segovianos: dulzaina, requinto, esquila, almirez, castañuelas, tejoletas y tamboril de Toribio.
Por último, y no por ello menos importante, se realizó un taller de folklore infantil para los más pequeños que, lo admito, ni yo misma pude resistir. De esta manera, los niños aprendieron cosas tan curiosas como que el típico mortero que tenemos para adornar o para machacar alimentos en su origen fue un instrumento llamado almirez, que la gente iba muy tapada con tantas capas de ropa porque no querían ponerse morenas con la luz del sol, que el mandil no era usado sólo para cocinar, que las novias se casaban de negro o que las mujeres de antes sólo tenían tres trajes: uno para diario, otro para la fiesta y un último para misa.
Siempre es un placer conocer la magnífica historia de las mujeres y hombres que nos precedieron, gracias a los cuales podemos tener una gran idea de cómo era la vida en siglos anteriores. Dicho esto, esperamos con impaciencia un III Encuentro Folklórico.

Carta al director: La noche de San Juan, publicado por El Adelantado de Segovia

Carta al director: La noche de San Juan, publicado por El Adelantado de Segovia


La noche de San Juan me recuerda mucho al libro Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, y no es de extrañar pues tienen muchas similitudes. Esta celebración es tan mágica como el argumento de la obra del maestro británico y además tienen lugar en la misma estación del año.
Hace muchos, muchos años, la gente creía que el Sol estaba enamorado de la Tierra y no quería apartarse de su lado, cosa que era prácticamente imposible. Pero hubo, y sigue habiendo, un día en el que su estancia juntos puede dilatarse: la noche del 23 de junio, la más corta del año, ligada al solsticio de verano con una diferencia de dos días. Es una noche cargada de simbolismo, pues la luz le gana el pulso a la oscuridad, y de magia, de ahí los rituales de la Noche de San Juan de los que todos hemos oído hablar, desde saltar la hoguera siete veces para purificarse y tener suerte durante el resto del año hasta escribir y quemar posteriormente todas las cosas malas de las que deseamos deshacernos.
Pero aún más interesante me parece la creencia de que si te asomas por la ventana el día 24 de junio te encontrarás con el amor de tu vida. Creer o no creer, he ahí la cuestión.
Sea como fuere, a pesar de haber innumerables leyendas, ninguna de las cuales me atrevo a mencionar ya que hay tantas historias como culturas, y un sinnúmero de rituales, la mayoría basados en las propiedades purificadoras del agua, fuego y diversas plantas, estoy segura de que esa noche es especial para todos nosotros, lejos de sentir que el día no se acaba nunca. "El cambio de tiempo también nos afecta" dicen constantemente, y razón no les falta. Tratándose entonces del cambio de estación mucho me temo que para más de uno el calificativo <<especial>> se quedará corto. A estos les aconsejo entonces observar por la ventana el 24 de junio, confiando en que los efectos no sean peores que los del cambio de estación.

Media docena de leguas 2015, publicado por El Adelantado de Segovia


Media docena de leguas 2015, publicado por El Adelantado de Segovia


El día de ayer, sábado 13 de junio del 2015, tuvo lugar la carrera "Media docena de leguas Castellanas" en la localidad de Aguilafuente. Fue, en toda regla, un llamamiento a todos los deportistas de los alrededores, incluyendo el propio pueblo, por supuesto.
Llamaba la atención, durante toda la carrera, el compañerismo que se respiraba en el ambiente, lejos de toda ansia de ganar. Pues de eso se trataba, de hacer deporte disfrutando de cada bocanada de aire que inhalamos para poder dar una larga zancada, y luego otra, y otra...siendo conscientes en todo momento del tremendo esfuerzo que conlleva comenzar, pero estando seguros de que alcanzaremos nuestro ritmo ideal, gracias al cual, en un momento dado, no querremos parar de comernos el mundo con cada zancada. Y eso acompañado de amigos e, incluso, familiares, pues no era raro ver a una madre con su hijo o, directamente, a una familia entera.
Porque, ¿qué es el ejercicio para nosotros? Sin bien en este momento estoy un poco atrofiada físicamente, me atrevo a decir que el deporte es vida. Más de una vez he escuchado a mi madre decir "gracias al deporte quemo adrenalina, luego me siento mucho mejor". Incluso ahora, que hace poco que terminaron sus clases de gimnasia, está decidida a hacer deporte por su propia cuenta, pues para las personas acostumbradas a él es muy difícil prescindir de éste.
Algo que me pareció curioso y humano a partes iguales, además del constante ánimo que les transmitía uno de los organizadores a todas y cada una de las personas que pasaban por delante de él, fue la absoluta falta de rivalidad entre los concursantes. Podría decir que algo en mí ha cambiado desde que vi la carrera, desde que vi cómo un grupo de personas corría hacia la meta teniendo a la inmensa mayoría detrás, pero no por ello desanimados. Incluso me dio por pensar que sólo importaba ese primer grupo, que los demás ya estaban totalmente fuera. Pero en realidad no, pese a poder dejar de correr cuando quisieran, ellos seguían y seguían, impulsados simplemente por la motivación de participar y por los beneficios que el deporte les da.

Por eso hoy sé que no sólo los primeros ganan algo, los que van detrás también. Que nunca hay que dejar de correr, aunque sea por el simple hecho de seguir avanzando, sin rumbo fijo, lo que importa es seguir.