Mostrando entradas con la etiqueta noticia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta noticia. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de junio de 2016

Un domingo musical.

El día de ayer, domingo 19 de junio, el pueblo de Aguilafuente se convirtió en público de una actuación de baile de la mano del Grupo de Danza Bailaló. Niñas de 6 a 12 años bailaron, saltaron, dieron volteretas laterales e incluso se disfrazaron y se pusieron caretas en la frente para una actuación. Y es que en este espectáculo tuvo cabida desde la más rítmica canción del moderno reggaeton hasta las bandas sonoras de Disney que todos conocemos: La Sirenita, El Rey León y La Cenicienta.
El escenario, adornado con globos de todos los colores, fue testigo ya no de la timidez de las bailarinas, sino, por el contrario, del entusiasmo que "mover el esqueleto" (canción de 3+2, un grupo juvenil de mis tiempos) les suscitaba a las pequeñas. Llegada cierta edad, se nos agudiza el temido sentido del ridículo; pero esa juventud estaba ávida de miradas ("Mamá, mira lo que hago"), y sus sonrisas de oreja a oreja sin duda lo demostraban. ¡Enhorabuena, chicas, lo habéis hecho genial!
Ha sido un conjunto de bailes que, sin duda, nos ha recordado a todos que el verano ya está aquí. Como diría nuestro granadino Federico García Lorca, fue un <<espectáculo total>>.


lunes, 21 de marzo de 2016

Solucionado.

En verano, cuando me dio por enviar tantos textos a El Adelantado de Segovia (ya fueran noticias o artículos de opinión), mandé la noticia de El Sinodal de Aguilafuente. Me la publicaron, acortando bastante (subí la original aquí con unas pocas [muchas] fotos) pero con un fallo: no figuraba mi nombre sino el de otra persona. Maldición.
Pero bueno, fuera angustias porque ya está todo arreglado. He aquí el link:

http://www.eladelantado.com/noticia/provincia/218557/aguilafuente_clausuro_el_sinodal

lunes, 3 de agosto de 2015

Noticia El Sinodal de Aguilafuente, publicado en El Adelantado de Segovia.

Noticia El Sinodal de Aguilafuente, publicado en El Adelantado de Segovia.


Original:

El Sinodal de Aguilafuente

Este fin de semana, del 31 de julio al 2 de agosto, ha tenido lugar El Sinodal, en la misma localidad en la que fue impreso el libro que le da nombre a la fiesta: Aguilafuente. Pero antes de nada, déjenme contarles algo de su historia, pues al ser la primera obra impresa en España y la primera también en nuestro idioma castellano, honra merece.
Todo comenzó cuando un obispo se Segovia, Juan Arias Dávila, convocó El Sínodo ni más ni menos que en la iglesia de nuestra localidad, la de Santa María. Ahora bien, ¿a qué se debió dicha reunión? Muy sencillo, el obispo segoviano planeaba llevar a cabo una reforma que no sólo atañera a las autoridades religiosas, sino también a los laicos. Algunos dictámenes del pequeño (pues sus medidas no son más de 235x175mm)  pero importante libro son, por ejemplo, la prohibición a los clérigos de vestir de manera ostentosa o hacer obligatoria la asistencia de, por lo menos, un miembro de cada familia laica a las procesiones.
Por otro lado, la imprenta fue inventada, como todos sabemos, a mediados del siglo XV por el alemán Juan Guttemberg. Y, como no podía ser de otra forma, otro alemán, Juan Párix, llegó a España, concretamente a Segovia, con el invento a cuestas. De esta manera, el obispo anteriormente citado, Juan Arias Dávila, cogió a Párix por banda y decidió que su obra fuera la primera impresa en toda España en castellano, siguiéndola después en otros lugares del país, como Barcelona o Valencia.
Y ahora que ya sabemos la historia, procederé a mostrarles con palabras la fiesta, en mayor parte cultural, que se celebra cada año en honor al incunable (todo libro impreso durante el siglo XV) en el que aparecen las actas de la reunión eclesiástica celebrada entre el  1 y el 10 de junio de 1472. Así pues, este fin de semana, lo que más abundó fue, por supuesto, el gran repertorio de teatros, representados tanto en la calle como en lugares cerrados, que reviven los acontecimientos vividos en aquella época del siglo XV. Una gran perfección queda impresa en esta obras dramáticas, producto de todo un año de ensayos. Cabe destacar El Romance del Sinodal, La Curandera, Las Fabetas o El impresor clandestino, entre otros.
Los niños también jugaron un rol importante, pues en mitad del camino, la Comitiva medieval hizo una pausa para que éstos nos deleitaran con sus preciosas danzas del medievo en la Plaza de la Fuente. Después de este desfile encabezado por la nobleza y clero en la tarde del sábado, finalizó la jornada con la cena medieval por excelencia: cerdo asado.
Admirable era el ambiente que se vivía en la Plaza del Sínodo: con una taberna que ofrecía el típico pincho a la parrilla de El Sinodal; con el cerdo asándose durante todo el sábado; el sinnúmero de puestos artesanales a la par que medievales del mercado que adornaba la plaza; un barco que surcaba las olas de atrás a adelante para los más pequeños...
No faltaron tampoco visitas turísticas guiadas por la villa y al aula arqueológica de Aguilafuente, Cuentacuentos infantiles, la Ruta de las Tapas de El Sinodal o conciertos.
Este fin de semana, la villa de Aguilafuente, sin duda, ha conseguido retroceder en el tiempo.

Más fotos:



















































martes, 14 de julio de 2015

Noticia: II Encuentro Folklorico, publicado por El Adelantado de Segovia

Noticia: II Encuentro Folklorico, publicado por El Adelantado de Segovia



Este pasado fin de semana, días 3, 4 y 5 de julio, ha tenido lugar el II Encuentro Folklórico de Aguilafuente, en honor a Santa Isabel.
En esta festividad han estado presentes todo tipo de actividades, desde las más teóricas, como la Conferencia de indumentaria Tradicional "Baúl de una alcaldesa" en el Salón del Ayuntamiento, por Juan Alberto Lucas Martin; hasta las más prácticas, en el amplio sentido de la palabra: las danzas folklóricas típicas de Lastras de Cuellar y Veganzones en el tablado de la plaza del Sínodo.
Pero ahí no se queda todo, pues las gentes de la villa de Aguilafuente también han hecho posible, gracias a las prendas guardadas de "las abuelas de sus abuelas" (dicho literalmente por la profesora de "Bailaló", Rocío Gómez Solís), una exposición de indumentaria tradicional, instrumentos y apeos de labranza en el Salón de Actos del Ayuntamiento. Fueron expuestos más de una treintena de artículos: un mantón de manila; dos monteras; dos siguemepollos; un traje completo de alcaldesa, con su montera, blonda, jubón, mandil, faltriquera y diversos relicarios; varias mantillas; dos trajes de novia; algunos cuadros del pintor Rafa de Miguel; capas; sayas; un sinnúmero de manteos y mandiles; la tradicional bolillera; la zorra de paloteos; trajes de hombre como una chaqueta de novio, un chaleco y pantalón de danzante y un fajín; y, por supuesto, los instrumentos folklóricos tradicionales segovianos: dulzaina, requinto, esquila, almirez, castañuelas, tejoletas y tamboril de Toribio.
Por último, y no por ello menos importante, se realizó un taller de folklore infantil para los más pequeños que, lo admito, ni yo misma pude resistir. De esta manera, los niños aprendieron cosas tan curiosas como que el típico mortero que tenemos para adornar o para machacar alimentos en su origen fue un instrumento llamado almirez, que la gente iba muy tapada con tantas capas de ropa porque no querían ponerse morenas con la luz del sol, que el mandil no era usado sólo para cocinar, que las novias se casaban de negro o que las mujeres de antes sólo tenían tres trajes: uno para diario, otro para la fiesta y un último para misa.
Siempre es un placer conocer la magnífica historia de las mujeres y hombres que nos precedieron, gracias a los cuales podemos tener una gran idea de cómo era la vida en siglos anteriores. Dicho esto, esperamos con impaciencia un III Encuentro Folklórico.

Media docena de leguas 2015, publicado por El Adelantado de Segovia


Media docena de leguas 2015, publicado por El Adelantado de Segovia


El día de ayer, sábado 13 de junio del 2015, tuvo lugar la carrera "Media docena de leguas Castellanas" en la localidad de Aguilafuente. Fue, en toda regla, un llamamiento a todos los deportistas de los alrededores, incluyendo el propio pueblo, por supuesto.
Llamaba la atención, durante toda la carrera, el compañerismo que se respiraba en el ambiente, lejos de toda ansia de ganar. Pues de eso se trataba, de hacer deporte disfrutando de cada bocanada de aire que inhalamos para poder dar una larga zancada, y luego otra, y otra...siendo conscientes en todo momento del tremendo esfuerzo que conlleva comenzar, pero estando seguros de que alcanzaremos nuestro ritmo ideal, gracias al cual, en un momento dado, no querremos parar de comernos el mundo con cada zancada. Y eso acompañado de amigos e, incluso, familiares, pues no era raro ver a una madre con su hijo o, directamente, a una familia entera.
Porque, ¿qué es el ejercicio para nosotros? Sin bien en este momento estoy un poco atrofiada físicamente, me atrevo a decir que el deporte es vida. Más de una vez he escuchado a mi madre decir "gracias al deporte quemo adrenalina, luego me siento mucho mejor". Incluso ahora, que hace poco que terminaron sus clases de gimnasia, está decidida a hacer deporte por su propia cuenta, pues para las personas acostumbradas a él es muy difícil prescindir de éste.
Algo que me pareció curioso y humano a partes iguales, además del constante ánimo que les transmitía uno de los organizadores a todas y cada una de las personas que pasaban por delante de él, fue la absoluta falta de rivalidad entre los concursantes. Podría decir que algo en mí ha cambiado desde que vi la carrera, desde que vi cómo un grupo de personas corría hacia la meta teniendo a la inmensa mayoría detrás, pero no por ello desanimados. Incluso me dio por pensar que sólo importaba ese primer grupo, que los demás ya estaban totalmente fuera. Pero en realidad no, pese a poder dejar de correr cuando quisieran, ellos seguían y seguían, impulsados simplemente por la motivación de participar y por los beneficios que el deporte les da.

Por eso hoy sé que no sólo los primeros ganan algo, los que van detrás también. Que nunca hay que dejar de correr, aunque sea por el simple hecho de seguir avanzando, sin rumbo fijo, lo que importa es seguir.